GUARDIÁN DEL INFIERNO, DEVORADOR DE ALMAS EL SABUESO INFERNAL

Cancerbero, el perro infernal, los dioses no pudieron domarlo, ni sus hijos, pero un simple mortal caerá en desgracia al interpretar mal sus hazañas



Esta historia comienza con un joven pastor llamado Atros que era el hombre de la casa después de que su padre muriera, en los últimos días sufrían de varios ataques a su rebaños por lobos hambrientos, el intento detenerlos pero era en vano ya que siempre lo superaban en numero, un día cansado de la rutina de pastor se fue de caza y atrapa a un venado al cual le tuvo compasión y lo dejo ir; al día siguiente para la sorpresa de toda la familia una figura extraña visito la casa y era Artemisa, la diosa de la cacería, en su humilde casa la recibieron con mucha alegría; el propósito de su visita era recompensar al joven Atros por haberla liberado y dejarla vivir cuando la atrapo, el joven se quedo sorprendido y avergonzado al haber sometido a una diosa.

Artemisa lo recompenso con un don de poder encantar a los animales con sus palabras, esto le seria útil a Atros para evitar que se comieran el rebaño los lobos, después de que la diosa se marchara, Atros comenzó a realizar varias hazañas grandiosas en el pueblo, pero el poder lo consumió y se volvió presumido y avaricioso y paraba presumiendo de divino don.

Un día una anciana lo reto a algo peculiar, traer el perro guardián del inframundo "Cancerbero", el chico sin vacilar acepto, en este viaje llevo a su hermano con el para que presenciara que la bestia no representaría algún obstáculo para el; llegaron a las puertas del inframundo y los hermanos estaban listos Atros trato de usar su don pero no resulto contra el perro infernal y termino comiéndose a su hermano menor de Atros; en una espiral de confusión trato de a traerlo con los animales que llamaba y funciono el Cancerbero lo siguió con las carnadas que le ponían en su delante, cuando llego a la aldea trato de presumir su hazaña pero lo que logro fue una masacre brutal por toda su aldea, el joven Atros desolado no sabia lo que había pasado, en ese momento se le acerco la anciana y le revelo su identidad, era Artemisa disfrazada y lo que había echo era poner al joven a prueba para ver si  era lo bastante estúpido para traer al perro demoníaco hasta este lugar; Atros no se lo creyó y fui a afrontar al perro pero este se lo devoro al instante en que tuvo oportunidad.

Hasta el día de hoy Atros sigue sufriendo en el inframundo por tratar de robarse al perro guardián de Hades.

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